En torno al antiguo pueblo de Canillas se proyectan en 1940 nuevos crecimientos residenciales que manifiestan nuevas necesidades, sobre todo de comunicación.
En 1970 los nuevos poblados dirigidos de Canillas y la Colonia de Villa Rosa ya se han convertido en pequeñas ciudades-dormitorio incorporadas al Municipio de Madrid.
Tres años después nacen las primeras asociaciones de Hortaleza (Villa Rosa, Portugalete y Canillas) que exigen al Ayuntamiento la actualización de la Carretera de Canillas, única vía de conexión con Madrid.
En 1974-75 se dan las primeras movilizaciones vecinales en el distrito, que transcurren bajo el lema “Carretera de Canillas, 200 Baches por Milla” y serán también unas de las primeras en Madrid.
Aún han de pasar más de diez años de “parcheos” en una vía que soporta el tráfico de una Academia de Policía y que ve aparecer nuevos barrios como Esperanza o Guadalupe.
Hoy es una calle bien dimensionada, que presta los servicios sin atascos ni accidentes.