Desde los 70, la mejora de los dispositivos sanitarios públicos ha sido uno de los caballos de batalla principales de las AA VV de Carabanchel, uno de los distritos más poblados y con peores dotaciones.
En los 80 y 90 el vecindario se moviliza para que se construyan centros de salud y se abra, para uso civil, el Hospital Central de la Defensa (Gómez Ulla). Cuando se anuncia el cierre del penal de Carabanchel, reclama un centro hospitalario en sus terrenos.
Se construyen siete ambulatorios y a finales de los noventa se inaugura el primer centro de especialidades. Mientras, continúa la lucha por la incorporación del hospital militar más grande del Estado a la red del INSALUD. 13.000 personas se manifiestan y se recogen 10.000 firmas de apoyo. En 2007, Defensa aprueba un convenio por el que 100.000 cartillas de Carabanchel y Latina pasan a tener al Gómez Ulla como hospital de referencia.
En 2009, las AA VV siguen demandando la apertura completa de este hospital y de un nuevo centro de especialidades.