Las primeras viviendas de las 616 que componen el Barrio del Aeropuerto, construidas al amparo del Plan de Urgencia Social de Madrid, se entregan a mediados de los 60. Enseguida se detectan múltiples irregularidades: cimentación insuficiente, problemas en cubiertas y saneamientos, ausencia de las zonas verdes y los equipamientos prometidos… Las denuncias de sus moradores no tardan en llegar.
La barriada, que pronto queda encerrada entre fábricas, conoce tres inundaciones. Los problemas se multiplican y el vecindario se moviliza. Se realizan asambleas y, con el apoyo de la FRAVM, la asociación vecinal realiza en los ochenta y noventa numerosos contactos con las administraciones para reclamar un plan parcial.
El 2 de marzo de 2006 el alcalde firma con la asociación y la FRAVM un convenio para la remodelación integral del barrio que incluye la demolición de los viejos bloques y el realojo del vecindario en nuevos pisos, a escasos metros.
El vecindario, después de varios referéndum, espera la aprobación del Plan Parcial para que de inicio la remodelación.