En el distrito de Tetuán, junto a la opulencia de los rascacielos de la salida norte de la Castellana, se levanta uno de los barrios más modestos de la capital, La Ventilla-Almenara.
En 1978, sus habitantes, que residen mayoritariamente en casas bajas e infraviviendas, comienzan a movilizarse para demandar la remodelación de la zona y de su caserío. Se reproducen las manifestaciones y concentraciones, los cortes de tráfico en el paseo de la Castellana y otras acciones de protesta.
El 24 de mayo de 1979 se aprueba la Orden Comunicada que pone en marcha el proceso de reforma de lo que se viene a denominar “barrios en remodelación”, un proceso que en 1984 se eleva a rango de decreto ley (RD 1133/1984, de 22 de febrero).
En 1980 comienza por fin la remodelación de las 1.660 casitas de Almenara y cinco años después se entregan las primeras viviendas.
Las obras finalizan en 2002, más de 20 años después de su inicio.