En los años 70, las vecinas y vecinos de Coslada piden a gritos la implantación de líneas de autobuses que mejoren las comunicaciones con la capital.
La negativa de la empresa Díaz Ferran a mejorar su servicio empuja, en 1975, a las asociaciones vecinales a organizar manifestaciones, cortes de carreteras… En 1977 las movilizaciones arrancan, entre otras medidas, la instalación de algunas marquesinas.
Pero no es suficiente y la reacción no tarda en llegar: los días 14 y 15 de marzo de 1978 miles de vecinos participan en un boicot para reivindicar la renovación de la flota, la creación de abonos semanales… que termina con la detención, por parte de la Guardia Civil, de 3 socios de la AV Fleming.
En 1982 el movimiento vecinal lanza un nuevo órdago: un boicot de 10 días exige la regulación de la línea de autobuses, algunos de los cuales circulaban con licencias turísticas, la comunicación de Coslada con la estación de RENFE… Tales reivindicaciones no logran una justa respuesta hasta que, en 1986, el Consorcio de Transportes crea varias líneas regulares de autobuses que comunican la localidad con las cabeceras de metro y de cercanías.